-Bueno, si es que tienes tiempo...Se sonrió por entre la barba. Mi tiempo se llama eternidad y alcanza para todo.
-Señor, te envidio. ¿Qué preguntas vas a hacerme? -Ninguna nueva ni difícil para tí. Por ejemplo, ¿qué es lo que más te divierte de los hombres? Que se aburren de ser niños por la prisa de llegar a adultos y luego suspiran por regresar a niños. Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para tener salud. Que de pensar ansiosamente en el futuro descuidan su hora actual, con lo que ni viven el presente ni el futuro. Que viven como si no fueran a morirse y mueren como si no hubieran vivido.
-¿Qué opinas del capitalismo y del socialismo? Todos los hombres son míos: los oprimidos y los opresores, los de la izquierda y los de la derecha. Por lo mismo, son hermanos entre sí, y eso es lo que ellos olvidan; lo que salva no es el sistema, sino el amor.